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Una valdeorresa en Portugal

Por   /  03/04/2016 

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“El viaje no termina jamás. Solo los viajeros terminan. Y también ellos pueden subsistir en memoria, en recuerdo, en narración… El objetivo de un viaje es sólo el inicio de otro viaje”. José Saramago. Escritor portugués.

Susi es una mujer inteligente, llena de energía y enorme simpatía. Una mujer vital con una gran sed de aventura que, en aquellos momentos donde la vida se volvió difícil, supo agregarle  dinámicas nuevas y ser feliz. Es una buena combinación entre fortaleza y optimismo.

Emigrar tiene que ser sinónimo de abrir la mente. Irse fuera es muchas veces redescubrirse y reinventarse. Igual que Sara Carbonero, un día puso tierra de por medio para instalarse en tierras portuguesas. También Susi tuvo que abandonar su país por un cambio en el destino profesional de su pareja. A su marido, el conocido médico petinés José Brizuela, le ofrecieron trabajo en Portugal  y toda la familia se fue con él. Tuvo que elegir entre acompañarle en la aventura o quedarse en  Valdeorras. Quizás, por las ganas de vivir una experiencia en un país nuevo, optó por la primera opción. Las expectativas no podían ser mejores. Las mujeres como Susi están acostumbradas a cuidar de los demás y a renunciar.

Susi con su marido y un hermano

Susi con su marido y un hermano

 

Pronto Braganza se pondría a sus pies y no le quedaría ninguna duda de que la suya había sido la mejor de las decisiones. Su traslado a Portugal no sólo supuso el comienzo de una nueva etapa, sino también una  bocanada de cariño. “Desde que llegué a Portugal, sólo he recibido muestras de cariño. Los portugueses siempre han sido hospitalarios y cariñosos con mi familia y conmigo”.

Braganza

Braganza (Bragança), capital histórica de la región de Tras-os-Montes, es al mismo tiempo una ciudad con grandes avenidas y un pueblo medieval con almenas desde donde se puede contemplar el campo, el bosque y las pequeñas granjas que la rodean. El atractivo más emblemático de esta localidad radica en su antigua ciudadela amurallada, encaramada en lo alto de una colina en el extremo oriental. Merece la pena visitar el Castillo de Braganza, con la Torre de la Princesa y la Torre del Homenaje.

“Vivo en Bragança desde el año 2006, preciosa ciudad del norte de Portugal, a la que animo a todos que visiten porque verdaderamente merece la pena y aquí encontraréis una anfitriona dispuesta a recibiros con los brazos abiertos. Una ciudad muy interesante desde el punto de vista cultural, histórico, gastronómico… que cuenta con unos 40000 habitantes aproximadamente; una ciudad en la cual estamos integrados, tanto mi familia como yo totalmente”.

El  tener el gallego como lengua nativa  le abrió la puerta al espacio de la lusofonía. Como gallega del interior tiene claro que somos los únicos europeos con la ventaja de poder acceder naturalmente a los dos idiomas latinos.

“En Bragança tenemos una empresa de hinchables para niños, una de las más importantes de Europa, donde ya se han hecho negocios con empresarios de A Rúa”.

Mi día a día

“Mi día a día consiste básicamente como el de cualquier madre de familia; llevar a los niños al colegio, acompañarlos en sus estudios, cosa que puedo permitirme porque mi trabajo es de horario nocturno, de las 20:00 a las 23:00 horas, como profesora de español (ELE)”.

“Por la mañana no perdono mi cafecito y nata (pastelito típico portugués) con mis amigos, donde pasamos un rato muy agradable compartiendo opiniones. Otra cosa a la que me niego es a abandonar mi siesta diaria (como buena conservadora de la tradición española). Mis amigos ya saben que en ese tiempo no pueden contar conmigo, lo que respetan y admiran. Por la tarde nos reunimos los amigos en nuestro café de referencia, Goal Keeper, donde ellos se toman su té (muy influenciados por la tradición inglesa) y yo mi cañita, aunque ya más de la mitad se han pasado a mi lado.

Café en GoalKeeper

Café en GoalKeeper

 

Mucha gente tiene su casita de aldea y se van para allí todo el fin de semana o de fin de semana a Oporto, Lisboa o Londres, donde les encanta hacer sus compras personales.

“Ir de vinos” aquí no es típico. Se sale a cenar directamente sobre las 10 de la noche, con sobremesas largas donde conversamos mucho. También es típico, cuando no salimos a cenar, reunirnos en casa de amigos y convivir hasta altas horas”.

 

Mi trabajo como profesora de español

Su actividad profesional se basa en la enseñanza del español como lengua extranjera (ELE). Susi nos explica que sus alumnos valoran mucho el factor humano. “El profesor de español debe ser alguien a quien le guste la enseñanza, con don de gentes y con sensibilidad para otras culturas. La clase se enriquece además cuando  notan que te interesas por  ellos y sus peculiaridades culturales”.

“Cuando mi marido no está, cosa habitual debido a su trabajo, los niños se quedan con Elisabeth, una empleada de hogar que es un encanto y que, como buena portuguesa, cocina de maravilla. La queremos muchísimo y ella nos corresponde, somos como de la familia”.

Entre amigos

Entre amigos

 

Estoy encantada con mi vida portuguesa

“Estoy muy orgullosa de vivir aquí y de los buenos y grandes amigos con los que cuento, que desde el primer día me han recibido de la mejor manera. Afirmo contundentemente que los ciudadanos brigantinos son unos excelentes anfitriones, amables, cariñosos y principalmente buenos amigos y compañeros, de los cuales siento gran orgullo.

Si tengo que confesar algo que me disguste de Bragança me sentiría comprometida, lo único que podría referir, es que se come inmensamente bien, lo cual repercute en ganar unos quilitos de más, cosa que es inevitable…”

Echó de menos Valdeorras

“Aunque me siento muy cómoda viviendo aquí tengo que admitir que echo mucho de menos mi tierra valdeorresa y A Rúa, a la que adoro, y donde está mi familia, que es parte de mi vida, y  mis amigos…  pero, en fin, lo mitigo yendo con frecuencia o visitándome ellos aquí, pues estamos cerquita, una hora y media aproximadamente.

Hace varios fines de semana que no voy a Valdeorras, porque estoy haciendo un máster sobre interioridad y relaciones transfronterizas, en un protocolo con el Ayuntamiento de Bragança y la Facultad de Derecho de Lisboa.  Se imparte viernes por la tarde y sábados todo el día, lo que me impide desplazarme lo deseado. Pero… ya se aproxima el verano que paso en mi Rúa, desde finales de junio a principios de septiembre.  Todos los años me dicen lo mismo a finales de agosto: pero, ¿aún estás aquí? Y es que… las fiestas de “mi San Roque” son sagradas”.

Susi con unos amigos

Susi con unos amigos

 

“Gracias a Noticias Valdeorras por esta iniciativa. Es notable y digna de elogios. Aguardando vuestra visita, mando un beso enorme a mis valdeorreses queridos”

Y para terminar…

Terminamos con el mismo escritor, el nobel portugués Saramago, con quien comenzamos. Quizás,  Susi, esta frase encaje con tu forma de ver la vida:

“Siempre acabamos llegando a donde nos esperan”.

Siempre te esperamos en Valdeorras. Muchas gracias.

PORTADA SUSI

 

 

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